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Pedro Rubio de Sieteleguas Ediciones en boolino

Entrevistas  · 

Pedro Rubio de Sieteleguas Ediciones en boolino

"...considerar la lectura como una manera más de entretenimiento, pero no la única, y dejar de enfrentarla con otras formas de ocupar el tiempo libre"

El inicio de Sieteleguas Ediciones se remonta a 2003 y a unas vacaciones de verano por tierras de Babia (León), aunque la editorial vio la luz un año después. En tan idílico lugar, mi experiencia profesional se cruzó con la fuerza y la ilusión de una persona mucho más joven que yo, quien posteriormente sería uno de los tres socios fundacionales de Sieteleguas Ediciones. En principio, pensamos llamar a la editorial ENBABIA, pero problemas registrales no lo permitieron. En la actualidad, la editorial la componemos cuatro socios. Todos jóvenes excepto “el jefe” como coloquialmente me llaman en la editorial y que, por edad, bien podría ser el padre de todos. De hecho, lo soy de uno de ellos.  

Hola Pedro, ¿cómo te defines profesionalmente? ¿Y como persona?

Es un problema definirse a sí mismo, pero resulta aún mucho más difícil hacerlo en el plano personal. A nivel profesional, mi historia ya está escrita y el currículum está a disposición de cualquier persona. Toda una vida profesional dedicada al comercio, lejos de aburrirme o desilusionarme me han configurado como un indomable emprendedor. El hecho de crear la editorial con 60 años de edad lo certifica.  

En el plano personal, me considero una persona curiosa, tenaz y poco más; quizás me sigo considerando muy niño, sin complejo de Peter Pan. Suscribo las palabras de Rilke: "mi patria es mi infancia".

¿A quién le debes tu pasión por los libros y por leer?

Pues aunque parezca un contrasentido, a la escasez de libros en mi infancia. En la década de los años 50 del siglo pasado, los niños de la postguerra, carecíamos de libros y de otras muchas cosas. Los pocos libros que había en casa eran de mi abuelo materno. Un pequeño tesoro que aún conservo: una Biblia encuadernada en piel de cabra; un tratado de medicina casera con dibujos de  la anatomía humana y, sobre todo, algunas obras de Emilio Salgari y de Jules Verne. Libros que, cuando aprendí a leer leía una y otra vez, pues siempre me parecían nuevos, además de tener otros más. 

¿Cuáles fueron tus primeros pasos como lector? ¿Qué lecturas fueron más decisivas en tu infancia?

A esta pregunta, responden Salgari y Verne (irresistibles) y también, los casi siempre denostados "tebeos"  (ahora conocidos como comics). Sin olvidar unos apasionantes libros que la editorial Bruguera editó en la colección Historias. También unos minúsculos libros conocidos como colección Pulga.

¿Por qué decides dedicarte a la literatura infantil? ¿Qué te llevó a ello?

No hubo nada de premeditado; nada de ilusión o sueño. Las ideas fluyen de una manera más natural de lo que pensamos. Lo realmente importante es estar preparado y tener siempre abonado el terreno para  que cuando surja la ocasión, la idea fructifique. No obstante, desde hace  casi cuarenta años, toda mi carrera profesional se desarrolló en empresas cuya actividad se dirigía al mundo infantil: juegos educativos y material didáctico.

Las colecciones en Sieteleguas tienen una doble vertiente que responde a los objetivos fundacionales, en primer lugar, ofrecéis una propuesta amena que anima a la lectura y en segundo lugar contribuís a la formación activa de pequeños lectores. ¿Qué os llevó a centraros en este tipo de colecciones quizás un poco menos comerciales que otras propuestas?

Siguiendo un ideario mío personal: que del entretenimiento o diversión surja el aprendizaje, pero que surja. Por otra parte, aprovechar el pequeño espacio que dejan otras grandes editoriales con su masiva producción de libros que copan todo, especialmente los anaqueles de las librerías. Es un estrecho territorio flanqueado por personajes de “licensing” y otros lanzamientos muy apoyados promocionalmente. No teníamos otros caminos, pero también es el difícil camino que queríamos recorrer.  

Hemos visto también que tenéis una colección de “Primeras experiencias” para ayudar a los padres en las primeras experiencias de sus hijos. ¿Cómo decidís o decides el tipo de libros de una colección? ¿En qué os inspiráis para lanzarla? 

La decisión del lanzamiento de una colección es complicada. En primer lugar, hay que contar con la escasez de recursos económicos, que nos obliga a restringir mucho la edición de más colecciones, más aún en estos momentos de crisis. Siempre procuramos estar al tanto de los posibles requerimientos socio-culturales que  tienen los padres, y que no han sido suficientemente satisfechos por otras editoriales.

Fuisteis a Ilustratour y conocemos el Kamishibai o teatro japonés, propuesta que hemos recomendado alguna vez porque nos parece muy original y bonita, ¿por qué y cómo surgió la idea del Kamishibai?feria libro2

La idea del Kamishibai surgió también de una manera natural. Partiendo de la premisa de buscar algún otro soporte, además del libro, mediante el que niños y niñas pudieran disfrutar del relato de cuentos o historias en un marco que realzara las narraciones. Como el Kamishibai ya estaba inventado, consideramos que era muy aprovechable para estos fines. El Kamishibai lo hemos adaptado a un formato de edición: hay dos tamaños (A3 ó grande y A4 ó pequeño). Los cuentos son trilingües (A3) y bilingües (A4). El tamaño es normalizado DINA3 y DINA4. En la colección A3 hay ya 14 títulos y en la colección A4, 6 títulos. Cuentos clásicos; cuentos de otros países y cuentos en valores conforman la colección.

¿A quién recomendarías usar el Kamishibai desde tu experiencia? (Colegios, educación especial, en casa como actividad familiar...)

El Kamishibai es un recurso válido para cualquier persona, bien sean chicos o grandes, a quien se le proponga pasar unos momentos mágicos. La versatilidad de sus dos tamaños; los distintos niveles de edades de los cuentos; sus diferentes idiomas etc. posibilita su uso tanto en casa como en la escuela y con fines tanto lúdicos, animadores a la lectura, como pedagógicos en función de los fines a los que se le destine. Sin olvidar el hecho trascendente del teatrillo de madera que ejerce una fascinación muy especial sobre la audiencia. 

Háblanos de la colección “20x20”, ¿cuál es el objetivo?

La colección "20x20" cataliza y define el ideario Sieteleguas: “historias escritas e ilustradas con sencillez para aficionar a niños y niñas al placer de la lectura, tejidas con los sueños que contribuyen al mantenimiento de una cultura de paz y en las que no tienen cabida dos mundos distintos”. También algo muy importante: todos los autores e ilustradores son españoles y algunos de ellos editaron su primera obra en nuestra editorial. Algo anecdótico a tener en cuenta: la denominación 20x20 se refiere al tamaño de todos los libros de esta colección que son cuadrados y, precisamente, de 20 cm de lado.  

Ahora tenéis una alianza estratégica con Miniland, líder en el segmento de juguetes educativos, ¿cómo surgen nuevos proyectos? ¿Qué características tiene un proyecto para que vosotros decidáis participar en él?

La alianza con Miniland fue consecuente con el lanzamiento del Kamishibai. Por nuestra parte, y como editorial, estábamos perfectamente preparados para la edición de los cuentos, pero no lo estábamos para la realización y producción del teatro, aspecto que domina totalmente Miniland. Consecuentemente con ello, Sieteleguas se encarga de la selección, maquetación y edición de los cuentos y Miniland de los teatros, proceso que concluye en la presentación de un único producto completo. Al mismo tiempo, creamos sinergias aprovechables para ambas partes.

Con Miniland también hemos participado en otros proyectos editoriales que surgieron y que hemos compartido en régimen de coedición. Cualquier proyecto que se adapte a nuestra filosofía corporativa es bienvenida, otra cosa son los tiempos, posibilidades económicas etc.

En lo referente a las nuevas tecnologías, próximamente lanzaréis cuentos para iPad. ¿Cómo lo habéis instrumentalizado? ¿Será una compra de cuentos, una app, un “club” donde los asociados se bajarán los cuentos...?

Después de estudiar detalladamente el mercado, hemos decidido lanzar nuestra estrategia para smartphones y tablets en dos direcciones:

Cuentos: digitalizando algunos de nuestros títulos ya existentes a forma de audiolibro interactivo para iPhone e iPad (IOS). Más adelante, daremos el salto a Android, pero vamos poco a poco. Los libros llevarán el audio locutado, música y serán interactivos.

Juegos: crearemos juegos para IOS. Algunos serán educativos; otros para los más pequeños y otros primordialmente lúdicos.

¿Cuándo estará operativa para usarla?

Con un poco de suerte, podríamos hacer algún lanzamiento para finales de enero, mediados de febrero.

¿Y la compañía de Teatro? ¿Cómo surgió?

De la misma manera que otras acciones. Considerando que, además del libro, existen otros formatos o soportes con los que contar historias, entre ellas el teatro. Disponíamos de algunos libros que podrían adaptarse perfectamente al formato teatro y, contando con el conocimiento y formación de uno de nuestros socios, licenciado en esta disciplina artística por la Universidad de Kent (UK), proponemos esta alternativa. 

En otro orden de cosas y teniendo en cuenta toda tu experiencia frente a la sociedad actual. ¿Cuál sería tu consejo para que los padres fomenten la lectura infantil?

Les remitiría al libro de Gianni Rodari La escuela de la fantasía y más concretamente a uno de los textos que más difusión tuvo de todos los contenidos en el libro: “Nueve maneras para enseñar a los niños a odiar la lectura". En dicho texto, con mucha ironía, Rodari hace un repaso a las estrategias más utilizadas por los adultos para conseguir que los niños aborrezcan la lectura y los libros. Destaco algunas: “Presentar al libro como una alternativa a la televisión”; “Presentar al libro como una alternativa a los cómics”; "Echar la culpa al niño si no ama la lectura”; “Negarse a leer al niño” y así hasta las nueve maneras que, como dice Rodari, se me ocurren con cierto aire de improvisación, pero no sin convicción.  

¿Qué les dirías a los niños o jóvenes que no les gusta leer (o eso dicen)? ¿Cómo les animaríais?

Que escojan el tipo de lectura que les guste. Que escojan. Nosotros como adultos no leemos el primer libro que nos cae en las manos. Nos gusta escoger. Propongamos lo mismo en función a sus inquietudes, curiosidades, intereses etc. y respondiendo a sus variaciones de personalidad, de su formación cultural, de la información. Pienso que más que no gustarles leer en términos abstractos, lo que ocurre es que no les gusta leer lo que no les interesa. Hay que interesarse por lo que les gusta y proponerles la lectura sobre eso que les gusta. 

¿Qué les dirías a los padres que no están preocupados por si sus hijos leen o no, y están más tranquilos mientras les dejan ver la televisión, o jugando con las consolas?

En primer lugar, considerar la lectura como una manera más de entretenimiento pero no la única y dejar de enfrentarla con otras formas de ocupar el tiempo libre. Además, psicológicamente no me parece que negar una diversión o una ocupación placentera (o sentida como tal que viene a ser lo mismo) sea el modo ideal de hacer que amen otra; será más bien la manera de lanzar sobre la lectura una sombra de fastidio y casi de castigo.  

¿Crees que se valora lo suficiente la LIJ en todos los sectores?

Desde hace unos años la valoración ha subido bastantes enteros, aunque aún no alcance la cota de consideración e importancia de la literatura para adultos. No obstante, en el sector editorial se la considera como un factor importante de formación del embrión lector que será en su etapa adulta, aunque disiento algo en esta afirmación. No necesariamente será así. Es posible que existan ávidos lectores infantiles que, una vez alcanzada la edad adulta no mantengan los mismos hábitos lectores, gustos o preferencias y en caso contrario, la ausencia del hábito lector en su infancia haya desembocado en una afición lectora en la etapa adulta, incluida la tercera edad.

¿Crees que despertar la conciencia crítica y divertir es conciliable cuando hablamos de literatura infantil y juvenil?

En principio, si es posible siempre que exista una toma de conciencia de la sociedad adulta con respecto a la infancia. En el campo de la actividad editorial para niños el criterio comercial prevalece todavía sobre el criterio educativo; casi no existe una vinculación entre las ideas literarias y de ilustración avanzadas que produzcan efectos entretenidos y una necesaria pedagogía. La proliferación de literatura infantil, plagada de personajes procedentes de las licencias comerciales, con escaso valor literario y estilístico, invaden el “rincón de lectura” de los niños dejando poco espacio para otros libros más equilibrados entre la conciencia crítica y el entretenimiento.     

Y para acabar, y abusando de la oportunidad brindada, nos atrevemos a pedirte que nos recomiendes algunos libros para conseguir despertar en nuestros pequeños el amor por la lectura.

Son tantos que habría que distinguir etapas lectoras y situaciones. No puedo resistirme a recomendar dos libros de nuestra editorial: Señor Nimbo y la máquina de nubes (primeros lectores) y para un poco más de edad: Bemol Pispante, un ratón en el piano.

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Autora e ilustradora: Nuria Rodríguez García // ISBN: 9788493400811

Y para todos y en todas ocasiones, mis inseparables compañeros: Veinte mil leguas de viaje submarino y Yolanda, la hija del corsario negro de Emilio Salgari.

Muchísimas gracias por tu tiempo y atención, y desde boolino te ofrecemos un espacio para compartir inquietudes y conocimientos con nuestros seguidores cuando quieras.

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Palabras clave de este post: Pedro Rubio, Sieteleguas, Señor Nimbo y la máquina de nubes, Besmol Pispante un ratón en el piano, kamishibai

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