Blog by Boolino

Mucho más que cuentos infantiles

Boolino es más que una web de cuentos infantiles y novela juvenil. Encuentra en nuestro blog consejos de lectura.

La hora del cuento: La extraña caja de Biel

La hora del cuento  · 

La hora del cuento: La extraña caja de Biel

 


Este sábado en la hora del cuento nos gustaría presentar a nuestra amiga Ana Maria Rodriguez Pla, quien nos hizo llegar un cuento muy entretenido. ¿Os animáis a escribir y enviarnos vuestro cuento? 

Hoy el cuento es La extraña caja de Biel, un cuento donde un niño, Biel, se da cuenta que para divertirse solamente se necesitan amigos.

Esperamos que os guste tanto como a nosotros.

Un día cualquiera, Biel salía del colegio, iba en dirección al parque. Su parque de columpios, que tanto le gustaba.

Hoy había cogido el monopatín azul que su abuelo le regaló el año anterior.

Sus zapatillas de correr rozaban el suelo y parecía volar, se sentía feliz. Corría y corría sin parar!

Se paró un momento y miró al cielo, uy uy.. nubes grises.. Mamá le había enseñado las diferencias entre nubes blancas y grises, así es que pensó que seguramente llovería.

Aumentó la velocidad. Ya veía a lo lejos, los columpios y los niños jugando.
 
-¿me dejas jugar con tu monopatín? Le dijo una niña, -yo te puedo dejar mi muñeca. Nooo es mío-dijo enfadado biel y se fue corriendo con su patinete.
 
De repente una pequeña piedra se cruzó en su camino y la rueda del patín salió disparada! Biel, levantándose rápidamente del suelo fue tras la rueda que rodaba y rodaba calle abajo. Sin darse apenas cuenta, traspasó la puerta de una tienda.
 
De repente hacía un sol espléndido, pero.. ¿Dónde estaba la tienda? Todo a su alrededor era hierba fresca y árboles de colores.

Miró hacia atrás pero la puerta ya no estaba, cuando empezaba a preocuparse vió su rueda y fue a buscarla.
 
Cuando sus dedos la rozaron, ésta se convirtió en una gran caja de color lila.

-Hola Biel-dijo.
-¿Una caja que habla?- dijo Biel con los ojos grandes como platos!
-Soy una caja de deseos, ¿qué quieres pedir?-
-ummmhh... deseo un coche rojo para jugar- gritó Biel alegremente

¡Catapúm! ¡Y el coche rojo apareció!
- ¿Qué más deseas?- dijo la caja
- puesss... ¡una linterna verde y lila!

¡Catapúm! Apareció la linterna
- ¿Deseas algo más?
-Un parking muy grande para todos mis coches.
 
Biel pidió y pidió hasta que acumuló una montaña llena de juguetes. Cuando se cansó de jugar y de pedir, miró preocupado a la caja y le dijo:

- ¿Y ahora que hago?
– Vaya, vaya, parece que se te olvidó pedir lo más importante
- ¡Claro! Amigos...- Gritó Biel entusiasmado, quiero muchos amigos; sino ¿para que quiero tantos juguetes?

De repente el campo se llenó de niños y niñas que corrían y jugaban alegres.

- ¿Sabes qué, caja? Que no nos hace falta una montaña de juguetes para divertirnos, ¡quiero que desaparezcan!

La caja hizo desaparecer todos los juguetes.

De repente, volvía a estar en los columpios jugando a piratas con todos los niños

– ¡Al abordaje!- Gritó Biel, seguido de cuatro niños que corrían blandiendo sus brazos como si fueran espadas

- Para divertirse sólo se necesitan amigos- pensó Biel 


Perfil de Ana en boolino.

 

También te puede interesar:

Palabras clave de este post: la hora del cuento, cuento infantil, fomentar la lectura, ana maria rodriguez pla

Comentar post

Teresa

Me encanta. Cuando lo he leído he pensado en "Un regalo diferente" de Marta Azcona, editado por Kalandraka y en ¿Nada? de Patrick McDonnell, editado por Serres. Son historias para educar en valores.