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Lolo, Tete y la Luna

La hora del cuento  · 

Lolo, Tete y la Luna

Por Ana Eznarriaga

Érase una vez un niño, llamado Lolo, que nunca se alejaba de su chupete. Su chupete se llamaba Tete, y rotulaba "I love cookies" en el círculo azul que sostenía la anilla. 

Lolo tenía 3 añitos, y aunque sus padres hacían lo posible por quitarle el chupete, Lolo no quería despedirse de él. 

Por las noches, cuando Lolo y Tete se arropaban en su cuna, nuestro protagonista le prometía que jamás dejaría que los separaran, y Tete sonreía y cerraba sus ojitos, al mismo tiempo que los de Lolo.

-Nadie nos separará nunca, Tete, no te preocupes- decía Lolo, mientras cerraba poco a poco sus ojos, semidormido.

Pero una noche Tete se despertó y, mientras Lolo dormía, observó por la ventana algo muy grande, redondo y luminoso. ¿Qué era aquello tan hermoso que asomaba? Tete quedó enamorado de aquello tan bello y, a partir de entonces, cada noche, mientras su amigo dormía, Tete abría los ojos para observar la belleza de aquello que desconocía en la noche.

Un día a Lolo le regalaron un cuento, "Los niños de la Luna". El libro contaba la historia de los niños que habitaban en la Luna, una estrella enorme y brillante, muy lejos de la Tierra. Allí, todos los niños tenían el dedo gordo chiquitín y los dientes casi torcidos. El problema es que en la Luna no existían los chupetes y, a falta de ellos, todos se chupaban el dedo gordo.
En la portada del cuento Tete pudo ver el objeto redondo, grande y luminoso que observaba cada noche. ¡Era la luna!

-Qué lugar tan bello debía de ser... Y lleno de niños que me necesitan. Pero, cómo le digo a Lolo que quiero ir allí. Se pondrá triste- Pensaba Tete, mirando aquel dibujo lunar.

Aquella noche, nuestro amigo Tete no pudo pegar ojo. Le inquietaba la idea de despedirse de Lolo, pero quería llegar hasta la Luna, habitarla y ser el nuevo mejor amigo de todos aquellos niños. Lolo ya era mayor, lo comprendería.

De repente Lolo despertó, como si le hubiera escuchado. Y Tete le contó su inquietud. 

-Pero Tete, ¿cómo vas a subir a la Luna? ¡Es imposible! Necesitas un cohete, y yo no tengo ninguno- Le dijo Lolo, con una mezcla de tristeza y misterio. No quería que su amigo se fuese, aunque sabía que aquellos niños le necesitaban más que él. Si algo le habían enseñado, era a saber compartir.

-¡Ya lo tengo! Tu globo será mi cohete, me llevará volando a la luna ¡Será un viaje fabuloso! - Dijo Tete, ilusionado.

Lolo tenía un globo verde en la habitación, atado a su cuna, para que no se volara. "Es una buena idea", pensó sosteniendo la barbilla con el dedo.

- ¡Es una buenísima idea Tete! -Y con lágrimas en los ojos, prosiguió- Creo que es hora de que sigas tu camino y hagas felices a los niños de la Luna. Seguro que allí no hay chupetes para ellos. Tú serás su mejor amigo, como lo has sido conmigo- Lolo lloraba al despedirse de su Tete, pero sabía que hacía lo correcto. Los demás niños de allá le necesitaban. Él ya era mayor, y debía compartirlo.

Lolo ató a Tete a la cuerda del globo verde. Lo ató muy fuerte para que no se cayera durante el viaje. Y con lágrimas en los ojos le dijo adiós, soltando el globo y a su mejor amigo en el oscuro de la noche, bajo la brillante Luna que los esperaba. Tete voló en lo alto del cielo nocturno, con su pensamiento ya en aquel enorme satélite, pero sin dejar de mirar a aquel niño al que había hecho tan feliz, y que no dejaba de decirle adiós con su mano, tan pequeñita aún. Lo observó y lo observó, hasta que se hizo tan pequeño que ya no pudo verle. Sólo la luz de la luna era ya visible.

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Palabras clave de este post: cuento infantil, cuento de carnaval, la hora del cuento

Ana Eznarriaga

Ana Eznarriaga (Madrid, 1986) es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Comunicación Corporativa en Tracor (San Pablo CEU). En la actualidad trabaja en el Departamento de Comunicación de una universidad online. Su pasión por la escritura le ha llevado al mundo de los cuentos, descubierto más a fondo al convertirse en madre. Ahora escribe cuentos para su hijo, y “Lolo, Tete y la Luna” es uno de ellos. Twitter: @anaezna Facebook: https://www.facebook.com/paseosconmama/

Comentar post

Helena

Es muy bonito y tierno!!! Me ha encantado!!! Enhorabuena Ana!!!

Marta

precioso!!

Natalia

Muy dulce

llanos

Simlemente GENIAL!!!!!

neupic

Precioso Ana :)

Sonsoles

Me encanta!

Paty

Un cuento precioso!!! Entretenido y muy tierno. Me encanta!!!

Tere

Pero qué bonito cuento, ideal para ayudar a nuestros peques a dejar el chupete. Me ha gustado mucho, una historia preciosa llena de valores y sentimiento.

L

Me encanta!!

Eva

Me ha encantado....!! Enhorabuena sigue así.

Jorge

Muy bonito!!!

Ana

Muy bonito

Katu

Precioso!!!, enhorabuena

Katu.

Precioso!!!, enhorabuena

Katu.

Precioso!!!, enhorabuena

Katu

Precioso!!!, enhorabuena

MBF

Me ha gustado. Es bastante bueno. Enhorabuena!!

Patonero

Una forma muy inteligente de enseñar a despedirse de lo más querido sin traumas. ¡Qué útil será en la edad adulta!

Mercedes

Una maravillosa historia llena de ternura, emoción y el bello mensaje de la generosidad... Mercedes

Noelia

Es precioso!!!

Yolanda

me encanta

helen

Me encanta ! Se lo leeré a Pablito!!

noelia

Precioso

Rosa

Muy bonito, Ana.

Bruno

buenísimo!

Bruno

buenísimo!

Pedro

Muy bonito!!!