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¿Por qué muerden algunos niños?

Habla el experto  · 

¿Por qué muerden algunos niños?

Por Nora Rodríguez

Si tu hijo aprende que mordiendo o pegando puede hacer que los adultos que están a su cuidado le presten atención, no dudará en seguir adelante con algo que resulta tan útil. Lo mejor es ayudar a tu hijo a controlarse.

Cuando un niño de dos o tres años muerde porque está enojado o se siente frustrado, debes ser consciente de que está expresando mediante su comportamiento aquello que no puede decir con palabras. Esta es la forma que tiene de desahogarse. Puede hacerlo porque está nervioso y excitado y no sabe cómo defenderse de su propio estado de ánimo o del exceso de estimulación que recibe. En tales circunstancias, reprimirle, castigarle, pegarle en la boca o intentar hacerle lo mismo para que vea qué se siente, es terriblemente contraproducente. Lo primero que se debe hacer, sin duda, es establecer un límite diciéndole por ejemplo «No quiero que vuelvas a morder», apartándolo de la persona a la que ha mordido con una actitud firme. Él sabrá que no apruebas su actitud. Después, es fundamental buscar la causa y aliviar los estímulos negativos que la provocan. Hay que tener en cuenta que a medida que desarrollan el lenguaje, este tipo de conductas tienden a desaparecer, ya que pasan a estar capacitados para expresar lo que no les gusta, defenderse de agresiones y resolver muchos conflictos de un modo menos traumático.

Causas por las que un niño continúa mordiendo

Cuando resulta difícil que un niño deje de morder después de haberle enseñado que «Eso no se hace» y lo usa como una defensa constante, puede ser que no pueda ni sepa controlar las situaciones:

  • Está acostumbrado a hacer siempre lo que quiere y no acepta los deseos de otros niños, se evidencian problemas de relación. Es decir: muerde para lograr lo que quiere.
  • Tiene problemas de disciplina. Por ejemplo: adultos que no saben mantenerse firmes ante los límites; adultos que desaprueban constantemente al niño; a veces se siente juzgado y otras ignorado; los padres no se ponen de acuerdo en la educación.
  • Hay relaciones deterioradas entre los padres y esto provoca un clima de tensión.
  • Imitan el comportamiento ansioso de algún adulto que está a su cuidado o de otro modelo agresivo.
¿Qué hacer?
  • Elogia su comportamiento cuando hace algo bien, cuando se relaciona de un modo cooperativo.
  • Separa momentáneamente a tu hijo de otros niños o del lugar en que ha sufrido los ataques de mal genio.
  • Demuéstrale que lo quieres aunque estés enojada. Él comprenderá que el problema ha sido su conducta y no su persona.
  • Usa frases positivas cortas. Las pautas deben ser explícitas y acordes a su vocabulario. No le des largos sermones.
  • Ayúdele a darse cuenta de lo que hizo sin culpabilizar. Si tiene dos años puede comprender la relación causa efecto.
  • Enséñale palabras para expresar sentimientos.
  • Proporciónale formas alternativas para expresar su enfado (masa para modelar, arena, pinturas…).
¿Qué no hacer?
  • No le reprendas delante de otros niños, no le avergüences, pero enséñale a pedir disculpas si se ha equivocado.
  • No le compares.
  • No uses etiquetas para definir su comportamiento.
  • No le pegues.
  • No le prohíbas relacionarse con otros niños.
  • No mantengas un enfado prolongado. Tu enfado debe seguir de un ejemplo de afecto. Los enojos prolongados originan ansiedad y sentimientos negativos.
  • No le des lo que quiere cuando por ejemplo ha mordido a otro niño para conseguir un juguete.
  • A menudo, la necesidad de morder puede prevenirse controlando aquellas situaciones en que él no se encuentra a gusto. Si no tienes otra opción, permite que lleve su juguete favorito para que no se aburra en un lugar para adultos.
¿Cómo evaluar si un niño muerde porque está ansioso?

Puede ser que tu hijo se sienta tan desbordado que se mueva con rapidez de un lado a otro sin ningún objetivo, nada lo contente y no sepa qué hacer con las manos. Estos signos pueden ayudarte a descubrir que está estresado. También es importante que lo observes mientras duerme, ya que los niños ansiosos tienen un sueño intranquilo; concilian el sueño con dificultad y cambian de postura constantemente durante la noche. También muestran una sensibilidad excesiva, son muy excitables y, por lo general, se fatigan fácilmente.

¿Cómo evaluar si un niño muerde porque es hiperactivo?

Los niños hiperactivos tienen comportamientos compulsivos y morder es uno de ellos. Si bien es cierto que las causas de la hiperactividad pueden ser muchas, lo cierto es que lo que más influye es la actitud de los padres frente a su conducta, ya sea excitándolos aún más o calmándolos. En tales casos no basta con ser más tolerantes y pacientes; hace falta encontrar actividades que los relajen y les sirvan para sentirse creativos y experimentar situaciones que les den placer.

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Palabras clave de este post: crianza, límites, morder

Nora Rodríguez

Nora Rodríguez  ·  Happy Schools Institute

Escritora, ensayista y pedagoga, así como pionera en el estudio de la violencia escolar en España y un referente mundial en innovación pedagógica. Durante más de veinte años ha impartido conferencias y formación sobre educación a profesores y directivos de diversas universidades, y a padres en organismos internacionales.

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Maria de los Angeles Silva Uribe

Me parece muy interesante y muy clara la forma de explicar un gran problema que se observa comunmente en la conducta de niños pequeños. Y que muchas veces comprenden poco los padres de familia.