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Bebés prematuros: nacimiento e incubadora

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Bebés prematuros: nacimiento e incubadora

Por Nora Rodríguez

Cuando el nacimiento se anticipa todo ocurre muy deprisa. De ser una mujer embarazada pasas a ser madre antes de lo previsto y tu bebé en lugar de estar contigo debe continuar su gestación en una incubadora. Es probable que, en estas circunstancias, no te resulte fácil aceptar los hechos con tranquilidad. Muchas de las cosas que habías imaginado durante el embarazo son sin duda diferentes.

Cada niño, cada relación madre – hijo es única, también las circunstancias. Aprender a cambiarles la ropa, el pañal o a darles un biberón mientras están dentro de la incubadora son algunos de los pequeños desafíos que atravesarás mientras fortaleces el vínculo amoroso con tu bebé, aunque debas conformarte con verlo o abrazarlo sólo a ratitos.

¿Cuándo un bebé es prematuro?

Para que un bebé sea considerado prematuro debe haber nacido antes de la semana 37 de gestación. A diferencia de los bebés que nacen a término y que pueden igualmente necesitar incubadora por su bajo peso.

Por esta razón, es probable que si el peso del bebé es muy bajo y su edad gestacional muy corta, aún no regule por sí mismo la temperatura del cuerpo y no pueda salir de la incubadora, ¡pero esto no significa que no sean receptivos a las caricias y al sonido de la voz de la mamá!

Los temores de mamá. Los temores de papá

Aunque suene extraño, lo cierto es que los bebés prematuros tienen padres prematuros, es decir, un papá y una mamá que tampoco han realizado la transición del embarazo al parto en el tiempo necesario.

Para ti, como madre, esto puede ser más evidente, porque experimentas cambios biológicos, como la adecuación del organismo al no embarazo y ciertos cambios emocionales. Es normal que el distanciamiento de tu bebé no te permita dormir, creas que si no estás a su lado algo malo le ocurrirá, o bien sientas emociones contradictorias.

Recuerda que tanto tú como tu pareja tendréis que aprender a aliviar tensiones emocionales en lugar de alimentarlas. Más aún si la estancia del bebé en la incubadora debe ser larga.

¿Y qué pasa con el padre? Para él las cosas suelen ser un poco diferentes. En apariencia puede parecer que esté más obsesionado por el peso, por la vuelta a casa, o que no se atreva a tocar a su hijo por miedo a hacerle daño o a no dar a la madre todo el espacio afectivo que necesita. Sin embargo, esta actitud casi siempre acaba por acentuar el miedo y la ansiedad, distanciando también a la pareja.

Una actitud serena frente a la separación del bebé y a las informaciones que periódicamente se reciban por parte del equipo médico suele ser beneficioso para mantener la armonía, la confianza y el equilibrio también de la pareja.

Mamá y papá canguro

Investigaciones recientes han demostrado que la separación prolongada de sus madres contribuye a que los bebés estén más tiempo en la incubadora. En 1978, los doctores colombianos Edgar Rey y Héctor Martínez propusieron que, independientemente del peso y de la edad de gestación, la madre y su hijo deberían iniciar lo más temprano, y por el mayor tiempo posible, un contacto piel a piel.

Además del amamantamiento y cuidado del bebé, otra ventaja demostrada del contacto piel a piel entre la madre y el hijo es el hecho de que las madres se sienten más seguras en el manejo de su bebé y disminuye la sensación de que lo abandonan. Del mismo modo, se normaliza de manera más rápida la función respiratoria de los bebés y controlan mejor su temperatura corporal, mientras que sus niveles de azúcar se mantienen y aceleran el aprendizaje para succionar directamente de su madre, permaneciendo más tiempo alerta y manifestando menos períodos de llanto. Y lo fundamental: no sólo se ha encontrado un menor riesgo de presentar infecciones sino que la aplicación de este programa disminuye considerablemente los días de hospitalización. Mientras los padres aprenden durante este tiempo a reconocer los signos que demuestran que el crecimiento es sostenido, el bebé acelera su recuperación en muchos aspectos.

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Palabras clave de este post: bebé, prematuro, familia

Nora Rodríguez

Nora Rodríguez  ·  Happy Schools Institute

Escritora, ensayista y pedagoga, así como pionera en el estudio de la violencia escolar en España y un referente mundial en innovación pedagógica. Durante más de veinte años ha impartido conferencias y formación sobre educación a profesores y directivos de diversas universidades, y a padres en organismos internacionales.

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