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Entrevista a Javier Sobrino

Jóvenes lectores  · 

Entrevista a Javier Sobrino


Javier García Sobrino nace en Pimiango (Asturias) el 25 de agosto de 1960.

Estudia Magisterio en Santander y empieza a trabajar en la enseñanza pública en 1984. Actualmente es profesor de Primaria en el Colegio Público "Fuente Salín" de Pesués (Cantabria). Desde 1986 forma parte de la revista de literatura infantil y juvenil Peonza.

Es escritor de literatura infantil y autor de varios trabajos sobre literatura y animación a la lectura. Es uno de los artífices del Taller de Ilustración y del Salón del Libro de Santander. Ha coordinado visitas de autores e ilustradores a Cantabria desde 1994 hasta la actualidad.

Premios

Primer Premio en el Concurso Internacional de Álbum Infantil Ilustrado Biblioteca Insular de Gran Canaria 2006, por Nilo y Zanzíbar.

Accésit en el Concurso Internacional de Álbum Infantil Ilustrado Biblioteca Insular de Gran Canaria 2006, por Lleno de dudas.

Finalista del Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados 2008, por La nube de Martín.

Accésit en el Concurso Internacional de Álbum Ilustrado Biblioteca Insular de Gran Canaria 2008, por Adanya del sur.

 

 

Javier, ¿cómo te defines profesionalmente? ¿Y como persona?

Profesionalmente, soy un maestro que disfruta con su trabajo desde hace 28 años. Trabajar con niños es una de las profesiones más enriquecedoras que puede haber. Soy afortunado por tener este trabajo.

Luego, tengo otra profesión de tiempo libre que es la escritura. Me resulta apasionante crear historias y cuentos para niños. Es muy emocionante recibir las imágenes que los ilustradores pintan con mis palabras. La infancia está en mi vida de forma constante, en mis dos profesiones y me siento contento por ello.

Como persona, bueno, soy pudoroso en este sentido, me cuesta hablar de mí mismo. Me defino como un hombre honesto, trabajador y con mucha curiosidad por aprender en la vida. Me gusta la vida tranquila y disfrutar de todo poco a poco.

¿A quién le debes tu amor por los libros?

Mi amor por los libros se lo debo a mi abuelo Nicolás, a mi abuela Ángela y  a mi madre. Mi abuelo me sentaba en sus piernas, me contaba historias y cuentos infantiles y me daba queso en rodajas muy delgadas. Mi abuela, a quien no conocí, era una gran lectora de libros y de prensa, y estamos hablando de los tiempos de la República. Mi madre me contaba muchas historias y me ayudó a crear mi biblioteca personal.

¿Cuáles fueron tus primeros pasos como lector? ¿Qué lecturas fueron más decisivas en tu infancia?

En mi infancia me influyeron los libros de aventuras: Salgari, Twain o Stevenson. Luego llegó el cine con sus historias y libros de aventuras de diversos géneros. Me fascinaba la idea de encontrar en un libro esa especie de garra que te atrapa y no te deja cerrarlo. No pasa con todos los libros o cuentos para niños, pero cuando sucede es maravilloso. Y el tiempo no existe y el lugar donde estés se difumina. 

¿Y cuáles fueron tus primeros pasos como escritor? ¿Cómo decides o te das cuenta de que quieres escribir?

He escrito desde que era adolescente, pero el momento en el que decidí que quería compartir mis textos con los demás no fue concreto, fue algo paulatino, poco a poco. Hubo libros y cuentos infantiles y no tanto que me hicieron pensar en ello como Cien años de soledad o El viejo que leía novelas de amor; pero porque me gustaron tanto, que me entraban ganas de escribir historias que hicieran disfrutar a los lectores tanto como yo lo había hecho con estos libros.

Después de ese proceso, llegó un momento, en el año 93, que tiré la vergüenza por la borda y decidí que iba a dejar de desear publicar y compartir mis historias, para intentarlo con decisión. Me animó mucho Asun Balzola y mi pareja de entonces. Y así comenzó esta aventura que es escribir.

El siguiente paso lógico, debería ser conseguir un editor. ¿Fue una tarea fácil o una aventura? ¿Cómo se consigue llegar a ser un autor de libros infantiles reconocido por los editores? ¿Y por los jóvenes lectores?

Mis comienzos literarios fueron difíciles pero yo tenía, y tengo, una voluntad inquebrantable. Pasaron varios años sin lograr encontrar editor, pero no desistí. El apoyo de las personas que me querían fue fundamental. Hasta que una mañana sonó el teléfono, era una editora para ofrecerme la edición de Aldebarán. Me llevé una gran alegría que se renueva cada vez que me aceptan un cuento o álbum ilustrado.

Sobre las otras dos preguntas, pues sinceramente no lo sé. Solo sé que los libros me han abierto las puertas de las editoriales, de las bibliotecas, de las escuelas, de los hogares... y los libros que han venido después me han permitido seguir en ellas.

¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cómo consigues crear nuevos personajes, nuevas historias? ¿Qué necesitas para poder plasmar en un texto esas ideas?

Mis historias quieren ser auténticas, profundas, con ideas… historias de raíz, como la música, y ese símil me gusta para mis cuentos: escribo también cuentos infantiles que juntos crean un árbol, con raíces. Mis historias tienen, por ahora, cinco raíces diferentes:

1ª Raíz  Roja: Las historias que nacen de Mí, de lo que pienso, siento o recuerdo; historias surgidas de mis raíces familiares, historias de mis antepasados, pero a la vez universales. Historias de mis percepciones de la infancia, de mis sentimientos ante determinadas circunstancias. Me gusta, El lugar más maravilloso, La cueva, El hilo de Ariadna, Sueño, Sobre la hierba son ejemplos de esa raíz.

2ª Raíz Verde: Las historias nacidas de LA TIERRA EN LA QUE VIVO (Pechón, Cantabria, España) Mi pueblo tiene 250 personas y está al lado del mar y rodeado de árboles. Historias de los niños con los que trabajo en la escuela y que veo alrededor. Historias de la naturaleza que me rodea:

Un secreto del bosque, El misterio de la niebla, Nilo y Zanzíbar, Soledad, Marea de versos, Caballos azules, Las nanas de Miguel, Los sonidos de la noche…tienen esa raíz.

3ª Raíz Azul: Historias de las RAÍCES CULTURALES DE OTROS PUEBLOS DEL MUNDO con situaciones cotidianas atractivas para mí y que nos hacen ver las cosas importantes de la vida: Dunas de agua, El lago de los recuerdos, Adanya del sur, La última sirena, Samarkanda, Dos Lunas, Las grullas de Hokkaido… son ejemplos de esa raíz.

4ª Raíz Violeta: Son los cuentos que vienen del universo, de la IMAGINACIÓN, lo creativo, con los que no cuentas, pero que sabes que son de tus historias: Bajo la piel del mar, Asombrados, Amapolas de lata, Carnaval…son muestras de  lo que digo.

5º Raíz Naranja: Que reúne los textos surgidos de la inspiración de las diversas artes: pintura, música o literatura. Esta es una raíz relativamente nueva y solo tiene textos en proyecto, nada definitivo, pero me apetece mucho indagar ese nuevo camino.

Cuando empiezas a escribir una obra, ¿la estás escribiendo pensando en un lector de una franja de edad determinada, o lo primero es la creación literaria y después, una vez acabada, es cuando puedes considerar para qué lectores es más adecuada?

Las historias tienen su vida propia, para ser honestos con ellas hay darles el tono, el enfoque  y la extensión que precisen, si les ponemos condiciones previas no saldrán con la calidad necesaria. Es como hacer pan, si a la masa la dejas libre saldrá un pan estupendo y con sus formas determinadas; por el contrario si lo metes en un molde, saldrá con esa forma y tamaño, pero no tendrá el mismo sabor. No pienso en edades, ni lectores cuando estoy escribiendo, pienso en la historia, su coherencia y desarrollo propio y único. Una vez concluida ya es el momento de pensar en lectores o colecciones de determinada edad.

En boolino estamos convencidos de que tenemos que conseguir que las niñas y los niños lean más libros y cuentos para niños, para que se diviertan y, además, cuando sean adolescentes y adultos sigan haciéndolo, y hayan desarrollado más sus capacidades cognitivas. ¿Qué les recomiendas a los padres que quieren que sus hijos sean buenos lectores?

Solo una cosa: que los libros y la lectura formen parte de la vida diaria de ellos y también de los niños. Los libros tienen que estar en el día a día de las familias: ir a la biblioteca a retirar libros juntos, ir a la librería a comprar libros o cuentos para niños juntos, leer juntos, unos a otros y cuando puedan los otros a los unos, regalar libros, espacio e importancia física en la casa... Por ejemplo, leer a un niño es fascinante, es fascinante el ambiente que se crea, es fascinante el contacto afectivo que se genera, es fascinante ese disfrute que produce la lectura compartida...

En tu privilegiada condición de profesor y escritor, ¿qué te aporta cada uno de los ámbitos al otro? ¿En el aula te surgen ideas para nuevas obras? O bien, ¿en clase puedes testar si algunas ideas pueden funcionar?

Sí, soy consciente de que vivo una situación privilegiada. Hay influencia en los dos sentidos, los niños día a día me dan ideas y ellos me ayudan a ver si los cuentos que escribo les llegan y de qué forma.

Pero lo más importante de todo es la visión que me da de los niños y niñas. A lo largo de los años he ido creando un concepto de infancia que está en  la base de todo lo que escribo. Los niños y las niñas son personas inteligentes que disfrutan, juegan y  sufren en su vida. Personas a las que nada les resulta ajeno y que comprenden todo lo que se les pueda contar. Por eso no hay temas prohibidos, no hay asuntos espinosos, no hay problemáticas tabú. Los niños no viven en una urna de cristal en la que todo es felicidad, los niños tienen problemas y los enfrentan con las armas que tienen, muchos niños sufren situaciones muy difíciles y no hablo del hambre en el cuerno de África. Yo intento ser honesto con ellos siempre en el día a día  y no lo sería si les robara  historias o palabras a los que leen mis libros porque pensara que son demasiado  niños para entenderlas.

¿Y qué les dirías a los padres que no están preocupados por si sus hijos leen o no, y están más tranquilos mientras les dejan ver la televisión, o jugando con las consolas?

Educar es una tarea difícil y no hay recetas, cada niño es distinto. No soy muy amigo de dar consejos a nadie, pero pienso que los padres somos responsables del tiempo libre de nuestros hijos y de lo que les ofrecemos porque todo les educa. Dejarles ver la televisión sin control o jugar con la consola es una elección personal de los padres, pero la televisión tiene programas interesantes y otros muchos que no. No podemos dar la espalda a las nuevas tecnologías, pero con medida, como con todo. La tele o las consolas no son los enemigos de la lectura, todos pueden coexistir. Enemigos de la lectura son la ausencia de los padres en el tiempo de ocio de los hijos, la ausencia de una política lectora ambiciosa y que trascienda los colores políticos o  la ausencia de inversiones en libros y bibliotecas.

¿Crees que despertar la conciencia crítica y divertir es conciliable cuando hablamos de literatura infantil y juvenil?

Sí creo que son compatibles; pero no podemos calificar todo con divertido o aburrido, eso es una mentira intencionada para evadir responsabilidades. La lectura de libros de calidad, de libros con diversas  temáticas, de libros con diversas problemáticas,  de libros con diversos escenarios hace que con el paso del tiempo se  vayan creando personas con espíritu crítico. Y todos esos libros pueden resultar atractivos a los lectores y divertidos; aunque no podemos pensar que todos los libros tiene que ser de humor o desternillantes. Comparándolo con la televisión, es como si pedimos que todos los programas de la parrilla tienen que ser de humor, ¿a que eso sería un absurdo? porque tiene que haber documentales, series, películas, informativos, debates...

En un mundo en que la tecnología está avanzando a una velocidad de vértigo, ¿cómo te imaginas el mundo del libro en unos años? ¿Y el los libros y cuentos para niños pre-lectores y primeros lectores?

No me imagino nada, porque si me pongo a pensar cómo era la vida cuando tenía siete años y la comparo con la actualidad, no me lo podía imaginar.

Pienso que coexistirán los libros en papel y el libro electrónico y las apps de lectura, en todas las edades y formatos. No soy apocalíptico, creo que el libro y los cuentos infantiles como los conocemos, es un formato seguirá vivo y habrá nuevos formatos con los que convivirá.

Y para acabar, y abusando de la oportunidad brindada, nos atrevemos a pedirte que nos recomiendes algunos libros para conseguir despertar en nuestros pequeños el amor por la lectura.

Os voy a citar unos álbumes que al tenerlos en mis manos he sentido una gran emoción y lo único que lamento de ellos es que no los escribí yo.

El canto de las ballenas (Ed. Kókinos), Yo, Ming (Ed. Kókinos), Ahora no, Bernardo (Anaya), El pato y la muerte (Ed. Bárbara Fiore), El regalo (Ed. La Galera), El guardián del olvido (Ed. S.M.) y otros más. Me gustaría citar un creador de álbumes magnífico, él escribe e ilustra, se trata de David McKee, la mayoría de sus obras son interesantes y comprometidas.

Muchísimas gracias por tu tiempo y atención, y desde boolino te ofrecemos un espacio para compartir inquietudes y conocimientos con nuestros seguidores cuando quieras.

Gracias vosotros por vuestras preguntas y vuestro interés. Un abrazo

Javier Sobrino

El blog de Javier

 

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Palabras clave de este post: literatura infantil, cuentos para niños, libros de aventuras, libros infantiles, álbum ilustrado, libro electrónico, apps de lectura

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