Blog by Boolino

Mucho más que cuentos infantiles

Boolino es más que una web de cuentos infantiles y novela juvenil. Encuentra en nuestro blog consejos de lectura.

Entrevista a Pedro Villar

Jóvenes lectores  · 

Entrevista a Pedro Villar

Hoy en boolino hemos podido entrevistar a Pedro Villar, autor de El pastor de nubes y Tres veces tres la mar, entre otros. 

Pedro compagina la escritura con su labor de maestro, como escritor cultiva sobre todo la poesía, tanto la dirigida a adultos como la infantil y juvenil. Lleva treinta años dedicado a la enseñanza, ha realizado numerosas experiencias en torno al teatro y a la escritura creativa, transmitiendo la poesía a sus alumnos como una de sus pasiones. Imparte cursos y conferencias sobre la poesía en el aula y realiza críticas de libros de versos para niños y álbumes ilustrados  en revistas especializadas. Ha participado como jurado en diversos certámenes entre los que destaca el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños, en su edición 2008, en Ciudad de México. Mantiene un blog sobre literatura infantil y juvenil que lleva por nombre Cuaderno de apuntes.

Bibliografía: Poesía para adultos, Desde la luz y la sombra (Universidad Popular, Almansa, 1991), Luz en el laberinto (Aguaclara, Alicante, 1995) y Alimentando lluvias (Pliegos de poesía nº 9,  Diput. Prov. de Alicante, 1997). Ha publicado para niños: El bosque de mi abecedario (Diálogo Infantil, 2003), El bosc del meu abecedari (Brosquil, 2003), Los animales de la lluvia (Diálogo Infantil, 2008), Els animals de la pluja (Diálogo Infantil, 2008), Cuéntame (Fineo Infantil, 2010),  Miguel Hernández en 48 estampas (Libro de Notas, 2010),  El pastor de nubes (Kalandraka, 2012) y Tres veces tres la mar (Ediciones El Naranjo, México, 2012).

Pedro, ¿cómo te defines profesionalmente? ¿Y como persona?

Como un maestro que intenta realizar su labor de la forma más honesta posible, comunicar a sus alumnos el gusto por la poesía, por la lectura, por el conocimiento y que desea  transmitir  la armonía, el espíritu crítico y el diálogo en un mundo plagado de injusticia y de incomunicación. Me considero una persona humilde, respetuosa, con cierta sensibilidad y que todavía cree en la palabra que une, que derriba fronteras, la palabra como bálsamo, que puede curar heridas.

¿A quién le debes tu amor por los libros?

En los juegos, en las vivencias está el germen de mis lecturas. Me entregaron una rica tradición oral, las canciones de los trabajos del campo y de la recolección que sabía mi madre, los cuentos que me contaba mi abuelo Pedro o las canciones de cuna, de corro y de comba. Había una retahíla para cada suceso, un refrán para cada situación, una música, una canción para cada alegría, para cada tristeza. De esa literatura de tradición oral hice mías y aprendí a través del oído y del cuerpo, estructuras, melodías y ritmos, que me acercaron a los ciclos de la naturaleza, al ritmo del corazón, a los conocimientos atesorados en años de soles,  lunas y silencios. Me acercó en definitiva a la poesía. La poesía como regreso al origen, al estado de la inocencia desde el que explicarnos el mundo. Como decía el germen de la lectura nace a partir de las historias que me contaba mi abuelo Pedro y las canciones y coplas populares que escuchaba a mi madre, cuando comprendí que los libros traían también cuentos, canciones, adivinanzas, poemas populares como los que me contaron y cantaron.

¿Cuáles fueron tus primeros pasos como lector? ¿Qué lecturas fueron más decisivas en tu infancia?

La infancia no me trajo lecturas interesantes en sí, todo lo contrario, viví los últimos años de la escuela tradicional española de los 60, de la dura disciplina, del castigo, de buenos y malos, de lo absoluto e inamovible, de la memoria como única forma de aprendizaje, sin razonamiento, ni reflexión, ni dudas. Por eso siempre creo en el camino antes que la posada, en las incertidumbres antes que las certezas y las verdades absolutas. No habían textos adecuados para niños, sólo literatura moralizante  y religiosa que servía al poder de la dictadura y de la iglesia. Recuerdo que estudiaba, como muchos en mi época, en la Enciclopedia Álvarez. Me sorprendió años más tarde, releer en ella la definición de literatura que según copio literalmente “sirve para honrar a la patria y a Dios”. Se silenciaron grandísimos poetas, nos robaron la voz y la palabra escrita. Llegué a la auténtica literatura cuando estudiaba magisterio.

¿Cómo decides o te das cuenta de que quieres escribir?¿Y cuáles fueron tus primeros pasos como escritor?

Creo que uno no decide que quiere ser escritor, primero has de sentir la necesidad de la escritura. A la escritura me llevan también las canciones y letras de grupos como Jarcha, Nuestro Pequeño Mundo o cantautores como Serrat o Silvio Rodríguez, a la escritura  me llevan los versos de los grandes poetas y la necesidad de comunicarme, fui un niño tímido y las palabras me dieron una gran libertad, fueron en un principio un bálsamo reparador para convertirse con los años en una necesidad vital. Realizaba el servicio militar, mi hermano me enviaba cartas donde intercalaba versos de poetas. Fueron poblando un espacio de palabras hondas los versos de Juan Ramón, Lorca, Miguel Hernández, Cernuda, Antonio Machado, etc. Nació la inquietud, la necesidad de comunicar con el lenguaje de la poesía, decir las cosas de otra manera.

Me acerqué a la poesía cuando tuve la necesidad de comunicar y decir las cosas de otra manera, cuando sentí las palabras como  pura magia de significados e imágenes, cuando necesitaba responder a preguntas que no tenían respuesta, cuando quise reconciliarme con la vida.  Me dirigí a los niños y a otros seres curiosos cuando mi voz tuvo el tamaño de los sueños y recogía una a una las palabras que temblaban en las hojas de los árboles y en la raíz.

El siguiente paso lógico, debería ser conseguir un editor. ¿Fue una tarea fácil o una aventura? ¿Cómo se consigue llegar a ser un autor reconocido por los editores? ¿Y por los jóvenes lectores?

Tenía veinte años cuando sentí la necesidad de la escritura como un impulso vital, cuando las palabras comenzaron a ser pura magia de significados e imágenes. El ayuntamiento de mi ciudad natal publicó mi primer libro en una colección de autores locales. No fue muy complicado publicarlo, los siguientes sí lo fueron porque adquieres otros puntos de vista en los que valoras la difusión y la distribución.

La verdad es que no sé si en general soy un autor reconocido por los editores, lo que sí puedo decir es que todas las editoriales en las que he publicado valoran mucho mis textos y esa confianza es fundamental para mí. En mi caso ha funcionado el boca a boca, un lector ha llevado el libro a otro lector, como ha sucedido con El pastor de nubes, un cuento para todas las edades publicado por Kalandraka editora, pero no sólo con los niños y jóvenes, sino también con los lectores adultos que lo han recomendado entre los amigos y los blogs. Lo que ha significado que el libro vaya camino de agotar la edición en cuatro meses.

¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cómo consigues crear nuevos personajes, nuevas historias? ¿Qué necesitas para poder plasmar en un texto esas ideas?

A veces un texto nace de una mínima observación, El pastor de nubes, nace a partir de una hoja que veo caer de un árbol. El texto va creciendo, hay avances, retrocesos, callejones sin salida, tiempo de espera, de retomar de nuevo la escritura hasta que consigues aquello que querías contar. El camino es largo pero si el resultado es el que esperabas merece la pena. Necesito tener la tranquilidad y el sosiego necesario para entrar en la narración abiertamente, hilvanar la historia, cuidar las palabras, seleccionarlas, sentir los sonidos, los aromas, las sensaciones.

Cuando empiezas a escribir una obra, ¿la estás escribiendo pensando en un lector de una franja de edad determinada, o lo primero es la creación literaria y después, una vez acabada, es cuando puedes considerar para qué lectores es más adecuada?

Sería una locura para mí escribir para un lector determinado, será el propio texto el que él solo se defina y encaje una vez terminado en una determinada franja lectora, en las que por otra parte no creo demasiado. A veces esas separaciones artificiales pueden hacen mucho daño a un libro y puede perder lectores por las recomendaciones de lectura. El Pastor de nubes está siendo leído por niños de primaria, secundaria y lectores adultos. También hay maestras de Educación infantil que lo cuentan a sus alumnos.

Si estás preparando un álbum ilustrado, ¿qué relación y orden de trabajo se crea entre el ilustrador y el autor?

Normalmente el ilustrador de un libro debe crear un mundo paralelo y tangencial a la vez partiendo de un texto que recibe y acepta, como el escritor ha de aceptar sus imágenes. Pero en un álbum ilustrado donde la simbiosis entre texto e imagen ha de ser equilibrada manteniendo la tensión justa, donde se redimensionan las palabras con las imágenes y viceversa se hace necesaria una labor de equipo que exige un contacto estrecho de ambos lenguajes. Esa relación estrecha fue en Cuéntame (Fineo, 2010) con la ilustradora argentina María Wernicke, correos de ida y vuelta, intercambio de ideas, etc., así el libro y los lectores siempre ganan.

En boolino estamos convencidos de que tenemos que conseguir que las niñas y los niños lean más, para que se diviertan y, además, cuando sean adolescentes y adultos sigan haciéndolo, y hayan desarrollado más sus capacidades cognitivas. ¿Qué les recomiendas a los padres que quieren que sus hijos sean buenos lectores?

La motivación ha de comenzar en la familia y continuar en la escuela. El secreto está en acercar el libro a los niños de una forma lúdica, creativa y placentera. Les recomiendo el disfrute de la lectura por sí misma, descubrir el placer de leer,  encontrar momentos para compartir, desvincular la lectura recreativa como una tarea escolar que conlleven preguntas de comprensión. Creo en la lectura recreativa, en el  disfrute de las palabras. La lectura de obras de literatura infantil y juvenil en la escuela durante muchos años estuvo al servicio exclusivo de la comprensión lectora y la gramática y esto ha sido nefasto porque es la mejor manera de alejar a un niño de la lectura que tiene un grandísimo valor en sí misma. Siempre hemos de disfrutar de la sonoridad y de la magia de las palabras de manera compartida.

En tu privilegiada condición de profesor y escritor, ¿qué te aporta cada uno de los ámbitos al otro? ¿En el aula te surgen ideas para nuevas obras? O bien,  ¿en clase puedes testar si algunas ideas pueden funcionar?

Intento que no interfiera mi condición de maestro y escritor para que convivan sin demasiada dificultad. Se aprende mucho al contemplar puntos de vista a veces enfrentados, porque en ocasiones los maestros somos excesivamente didácticos y queremos aprovechar los textos literarios para cualquier aspecto gramatical del lenguaje y eso es un gran error. Por otra parte mi condición de maestro me aporta el conocimiento directo de los niños y jóvenes de sus intereses, sueños y fantasías, o para saber en qué fase de la evolución poética se encuentran, o qué tipo de textos les atraen más. 

¿Y qué les dirías a los padres que no están preocupados por si sus hijos leen o no, y están más tranquilos mientras les dejan ver la televisión, o jugando con las consolas?

Esa dejadez pasa factura, se están perdiendo el compartir lecturas, juegos, canciones, ese vínculo afectivo que nos proporciona la lectura compartida, y más grave resulta cuando además se delega en la escuela la educación de nuestros hijos. Les diría que leer no nos hace mejores ni peores, pero nos reconcilia con la vida y los sueños, nos descubre la capacidad del ser humano para fabular, para vivir otras vidas, para sentir que otros mundos, otras realidades son posibles por la magia de la lectura. La fantasía, la imaginación nos hace más creativos, más solidarios, más humanos porque nos pone en la piel del otro.

¿Crees que despertar la conciencia crítica y divertir es conciliable cuando hablamos de literatura infantil y juvenil?

Plenamente conciliable y deseable porque la vida conjuga ambas facetas, juego y reflexión,  la literatura es un reflejo de ella,  una dualidad, un prisma con múltiples realidades y fantasías.

Muchísimas gracias por tu tiempo y atención, y desde boolino te ofrecemos un espacio para compartir inquietudes y conocimientos con nuestros seguidores cuando quieras.

Gracias a vosotros por vuestra confianza, por ofrecerme este  espacio y la oportunidad de expresar lo que pienso y lo que siento, y sobre todo agradezco vuestra labor por la lectura.

Links de donde podéis encontrar el trabajo de Pedro:

http://pedrovillar.blogspot.com.es/
https://twitter.com/#!/pedro_villar
http://www.facebook.com/pedro.villarsanchez
http://www.kalandraka.com/fileadmin/images/books/dossiers/El-pastor-de-nubes-C_01.pdf
http://issuu.com/elnaranjo/docs/tres_veces_tres_la_mar

También te puede interesar:

Palabras clave de este post: boolino, entrevista, pedro villar, pastor de nubes, fomento de la lectura

Comentar post