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El origen del calendario

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El origen del calendario


Por Flor de Mayo:

Al llegar el mes de septiembre ha sido siempre un placer para mí poder empezar el calendario escolar en la agenda. Ya en mis tiempos de niña, con el privilegio de poder ir a la escuela, que entonces daba por supuesto y no fue hasta más tarde cuando supe que este derecho no siempre se lleva a cabo... en otros países o culturas. Y más tarde, en mis años de dicha al poder impartir clases, quedaba la agenda como un elemento de uso diario que completaba el calendario escolar y nos daba una visión del tiempo para poder impartir los contenidos de nuestro Programa del correspondiente curso.

Y así, llegaba  el mes de Septiembre, (septem lat.)  a la cabeza del calendario escolar.

A menudo me había preguntado por qué septem (siete) en latín. No era el mes siete citado, hasta que supe que los magnánimos emperadores Julio César y Octavio Augusto habían interpuesto su nombre en el calendario juliano.

La palabra calendario, de la raíz calends en latín y que los romanos daban al primer día del mes significa: “libro de cuentas”, donde se anotaban los pagos mensuales a hacer. No es raro entonces que el famoso término de “el tiempo es oro” esté tan arraigado entre nosotros.

El original calendario romano, introducido hacia el siglo VII a.C., tenía 10 meses con 304 días en un año que comenzaba en Marzo. Al tener el año una duración tan diferente a la del año trópico (365,24 días), las estaciones no se repetían en las mismas fechas de un año para otro.

Enero y Febrero, fueron añadidos posteriormente, también en el siglo VII a.C., durante el reinado del rey Numa Pompilio (715 -673 a.C.), el segundo rey de Roma, que reinó después de Rómulo. 


El calendario que los romanos utilizaban en los primeros tiempos era un calendario lunisolar parecido al empleado por los griegos. A partir de la modificación efectuada durante el reinado de Numa Pompilio, el año romano estaba compuesto por 12 meses lunares, algunos de cuyos nombres se emplean todavía: Martius, Aprilis, Maius, Iunius, Quintilis, Sextilis, September, October, November, December, Ianuarius y Februarius.

El Calendario Juliano sirvió para corregir los errores del calendario romano primitivo y proporcionar a todo el Imperio las ventajas de un calendario uniforme. Fue Julio César quien estableció este nuevo calendario, que entró en vigor el 1 de enero del año 45 a.C, un año antes de morir asesinado. Éste lleva el nombre de su innovador, y para su redacción César contó con la colaboración técnica de Sosígenes, astrónomo de Alejandría conocedor del círculo de 360 grados y de su division en 12 partes de 30% cada una.

El año 46 a.C. fue llamado el «año de la confusión» a causa de su longitud; sin embargo, contribuyó de manera definitiva a acabar con el confusionismo hasta entonces vigente.
El Calendario Juliano se basaba en el año egipcio de 365 1/4 días.

El emperador Augusto sucedió a Julio César. Entonces, el mes de Agosto se llamaba todavía sextile (6º mes) y tenía 30 días, mientras que Febrero tenía 29 días. Pero el Emperador Augustus se consideró igual de importante que Julius Caesar y tomó un día de Febrero, lo añadió al 6º mes y cambió el nombre a Agosto. Así quedaba con el mismo número de días que Julio (Julius C).

Los nombre de los meses se ordenó entonces ilógicamente:

  • Enero del dios Janus, Dios romano de los comienzos.
  • Febrero de los festivales de purificación
  • Marzo del planeta Marte, Dios de la guerra y primer mes del año
  • Abril y Mayo, dioses de la primavera
  • Junio, la mujer del dios Júpiter
  • Julio y Agosto, en honor de los citados Emperadores romanos.
  • Septiembre. Significa 7, (septem lat.)
  • Octubre. Es el mes 10 , significa 8. (octo lat.)
  • Noviembre es el mes 11, significa 9.(novem. lat.)
  • Diciembre. Es el mes 12, significa 10. (decem, lat.)

El Papa Gregorio XIII nombró una comisión para revisar el Calendario Juliano para que la Pascua continuara coincidiendo con el principio de la primavera. En marzo de 1582, el papa Gregorio XIII abolió el Calendario Juliano, estableció el 1 de enero como principio del nuevo año y le restó 10 días de forma que el viernes 15 de octubre siguiera al jueves 4 de octubre.

El calendario Gregoriano, que acumula un error de sólo un día en más de 3000 años, fue adoptado inmediatamente por todos los países católicos y la mayoría de los protestantes, aunque algunos de éstos difirieron su adopción bastantes años. Inglaterra, por ejemplo, no remplazó el Calendario Juliano por el Gregoriano hasta el año 1752 (al Miércoles 2 de Septiembre de 1752 según el calendario Juliano, le siguió el Jueves 14 de Septiembre de ese mismo año 1752, según el Calendario Gregoriano) y la confusión de fechas, imperante en esa época en la Gran Bretaña y sus colonias por la utilización simultánea de ambos calendarios, constituye todavía una dificultad para los historiadores.

Como consecuencia de esto último, resulta que aunque tanto Cervantes como Shakespeare murieron el Martes 23 de Abril de 1616 en España e Inglaterra respectivamente, en el primer caso se aplicaba ya el Calendario Gregoriano, mientras que en el segundo la fecha corresponde al Calendario Juliano.

Todos los países occidentales  utilizan hoy el Calendario Gregoriano y la Iglesia Ortodoxa propuso un calendario parecido al Gregoriano, pero en el que la regla para establecer los años bisiestos es ligeramente diferente.

Y así,  Septiembre se nos ha presentado con su nuevo calendario escolar.

Y con él retomamos nuestras agendas y el calendario escolar se inicia después de nuestras vacaciones, con la vuelta al cole de los niños, de los estudiantes, de los que aún buscan una oportunidad y vuelven al estudio... iniciamos nuestro camino en el calendario escolar.

Y no nos quedamos solos, después de despertar de las vacaciones de verano, el otoño que poco a poco nos deja entrever su presencia.

Gracias septiembre, que tantas veces me has acompañado en mis inicios del nuevo calendario escolar, de estudio. Y calendario escolar, de mis clases. De mi curso a impartir. Y ahora de mi nuevo oficio.

Y ya, en mi mesa, me acompañan las frutas otoñales, con su color naranja... Las mandarinas, las naranjas, la belleza de la variedad de tamaños de las calabazas, En el país en donde vivo, ya nos acompaña el otoño  y  los pájaros vuelan hacia el Sur en busca de un clima más cálido.

¡Bienvenido  otoño!


Octubre-2012


Bibliografia:
Los calendarios
P. Eemland
Flor de Mayo

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Palabras clave de este post: el origen del calendario, el calendario escolar

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