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Los museos que ven los niños

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Los museos que ven los niños

Por Ana Domínguez Vizcay

Hay una marca muy conocida de juguetes educativos en cuyas tiendas disponen siempre de dos puertas de entrada. Una de dimensiones “estándar” y, otra, más pequeña, como de cuento. Poniéndose a su altura les están diciendo a los niños: “¡Eh! ¡Entrad! ¡Este espacio es para vosotros!”. No sé si muchos adultos se habrán agachado para cruzar el umbral cambiando la perspectiva que nos viene de serie. Nos falta la creatividad y espontaneidad que les sobra a ellos.

Esto viene a cuento de que, de unos años a esta parte, la mayoría de los espacios museísticos están abriendo puertas chicas. Puertas que permiten el acceso a sus fondos, a sus tesoros, pero con otra mirada. La red de museos en España es rica y su oferta muy variada. Y están tratando de atraer a ese público menudo, siempre preparado para la sorpresa.  Da igual la tipología (arte, ciencia, arqueológico, monográfico…) y las dimensiones. Unos y otros ofertan programas educativos, clubes de amigos, visitas escolares, talleres de todo tipo, actividades en familia, etc.

Así que os dejo unas pinceladas multicolor con algunas iniciativas que han llamado mi atención, aunque podrían ser muchas más. Esta vez me centro en aquellos espacios dedicados al mundo del arte, empezando por algunos grandes referentes (Prado, Thyssen y Guggenheim), pasando por otros dedicados a un único artista (Fundació Joan Miró), para terminar con propuestas que podemos encontrar en capitales de provincia más pequeñas (MUSAC, Museo Nacional de Escultura y Museo de Navarra).

Me quedo con una reflexión que me trasladaba Julia Ruth Gallego, educadora responsable del programa infantil del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León. “El arte para los niños tiene una dificultad nula. No juzgan. Van a vivir una experiencia y a disfrutar con naturalidad de lo que ven y el entorno en el que están, mientras que el adulto se acerca siempre con una mochila y muchas corazas. Nuestro trabajo, más que en traducir, se basa en el acompañamiento, en propiciar situaciones que favorezcan la imaginación y un aprendizaje positivo”.

¿Abrimos, pues, puertas y miradas?

El Madrid que vio Goya y ven los niños

El Museo Nacional del Prado cuenta con un extenso y trabajado programa de actividades dirigido a centros escolares, docentes y segmento familiar. Genial, por ejemplo, su propuesta de sábado para adolescentes "¿Quedamos en el Prado?”. Este mes mezclan en una misma coctelera los personajes de Velázquez, el relato en formato cómic y el soporte tablet.

pradp

Dentro de su programa “El prado en familia”, han desarrollado estos meses una actividad muy interesante y con gran acogida bajo el título “Madrid, Madrid, Madrid”, ligada a la exposición temporal  “Goya en Madrid. Cartones para tapices”, que permanecerá abierta hasta el 7 de junio. El objetivo es que padres con niños entre 4 y 12 años conozcan, a través de un recorrido por las salas y un taller, los secretos mejor escondidos de la capital y descubran todos los cambios producidos en la villa desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad. En el taller, los niños han utilizado tabletas en las que han dibujado las fachadas de sus casas, que se proyectan en la pared sobre un gran mapa de la ciudad. Reflexionar sobre los cambios urbanísticos del lugar en el que vives puede resultar muy divertido.

Hay disponible también un material didáctico, “Entre perros anda el juego”, que permite a cada familia realizar el recorrido de manera autónoma por las diferentes salas, guiados por Blas, un simpático perro que se conoce al dedillo los rincones y costumbres del Madrid de entonces.

Arte protagonista en apps y videojuegos

En el Museo Thyssen-Bornemisza han materializado su programa educativo en un portal en Internet con personalidad propia, Educathyssen. Esta web, concebida como un lugar de encuentro, ofrece una cantidad ingente de actividades y recursos de todo tipo.

thyssen

Para atraer al público infantil, una de sus grandes apuestas son las nuevas tecnologías. Han desarrollado dos aplicaciones disponibles en la App Store y Google Play. Una, Experiment Now!, está ideada para dar a conocer de manera lúdica algunas de las obras más representativas del museo y sus exposiciones temporales. A través de las modalidades de juego libre y retos, los más pequeños van experimentando con diferentes conceptos artísticos. La otra, Crononautas, es un juego de aventuras con enfoque educativo, que puede usarse en las visitas autónomas al museo. A través de la realidad aumentada, podemos acercarnos a las obras desde puntos de vista poco habituales.

Y como se trata de hablar un mismo idioma, también han lanzado un videojuego, Nubla, en el que un personaje, único habitante de un mundo fantástico que existe en el interior de los cuadros del Thyssen, busca saber quién es y conocer su pasado. Se completa con el taller Nubla Art Game, en el que un grupo de jóvenes están desarrollando la segunda parte.

Mancharse hasta los pañales

El Guggenheim es otro de los referentes indiscutibles, con un desarrollo de actividades y talleres plásticos maravillosos. Sus propuestas van desde “El Arte en serie”, para niños de 3 a 10 años, en el que crean en cadena gigantescos Tótems colectivos inspirados en obras de Niki de Saint Phalle, hasta Cursos de introducción a la arquitectura para niños, con retos inspiradores como fabricar una casa en un árbol o descubrir una ciudad a través de sus grafitis.

guggenheim

¿Y os imagináis bebés de 10 ó 12 meses esparcidos sobre grandes lienzos y manchados de pintura hasta los pañales? ¿Por qué no? A través de Baby Art, nos presentan el museo como un infinito espacio de estímulos y juego donde padres y bebés pueden compartir experiencias estéticas y descubrir sencillos conceptos relacionados con el arte y la arquitectura.

Un abecedario para leer el arte

En la Fundació Joan Miró son pioneros en esto, ya que llevan desde la década de los 80 programando para niños. Su Área Educativa está muy bien diseñada y segmentada y se complementa con el proyecto Play Miró, una plataforma de libre acceso a contenidos interactivos sobre la figura y la obra del artista.

miro

Su programa para familias, Familimiró, está muy asentado y en el 2013 lanzó un carnet gratuito, que permite a más de 1.500 familias disfrutar de entradas en los espectáculos y talleres a precios especiales. Una de ellas es Abecedario Miró, que me encanta. Se trata de una visita dinamizada, basada en el libro del mismo título, imaginado por Mar Morón y Gemma París, profesoras de Educación Artística de la Universidad Autónoma de Barcelona. La idea es detener la mirada en alguna de las obras de Miró para encontrar formas, palabras e historias que vinculan el aprendizaje de la lectoescritura con la creación artística. Según sus autoras, “es un libro creado para todas aquellas personas interesadas por el arte y la lectura, por la imaginación y la creación, para las personas que, de una u otra forma, siguen siendo artistas cuando crecen”.

Arte y grandes preguntas

En el MUSAC, el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, ubicado en León, se toman su proyecto educativo muy en serio, no como una mera actividad lúdica. El programa Pequeamigos es su canal de trabajo y vinculación con los más pequeños, de entre 5 y 12 años. Cuentan con 1.500 inscritos que son como una red de amigos, con los que se comunican directamente, tienen acceso a espacios que otros no ven…

musac

Una de sus propuestas es Diverviajes, recorridos lúdico-pedagógicos que organizan cada fin de semana y que acercan las exposiciones, además de naturalizar el espacio museístico como un lugar más en su tiempo de ocio. Que lo sientan como ir al parque. Ahora están trabajando con las muestras “Lo que ha de venir ya ha llegado”, “De ayer a hoy” y “Post Emergencias en la Colección MUSAC”, que permiten un marco perfecto para analizar con los niños el momento en el que vivimos y temas de actualidad como la crisis de la globalización, los movimientos ciudadanos, la participación ciudadana, la ecología… ¿Pueden hablar con ellos de filosofía relacionándola con el arte? Pues también. Hace unos días tuvieron un encuentro con Jordi Claramonte y me cuentan que sus reflexiones fueron apabullantes.

La emoción de una escultura

El Museo Nacional de Escultura, ubicado en Valladolid, está dedicado al arte de modelar y tallar. Y ellos también “modelan” las mentes de los más pequeños para conseguir que las obras expuestas les hablen. Dentro de su programa pedagógico destacan “Emoción es cultura”, para alumnos de Infantil y Primaria y “En brazos del arte” para familias.

Son muchas las actividades, pero me ha encantado la propuesta “El trabajo del escultor”, para tercer ciclo de Primaria, con la que conocen los materiales, lugares, procesos y razones que llevan al artista a construir sus personajes y transmitir determinadas sensaciones y emociones. A lo largo del recorrido disponen de recursos táctiles, objetos volumétricos, etc. pero terminan con una teatralización basada, nada menos, que en la obra maestra “El entierro de Cristo”, de Juan de Juni. Los alumnos van componiendo la escultura, cada uno representa una figura que debe ir colocándose. Y así, acompañado de recursos rítmicos, danza y elementos cinematográficos llegan a unas cotas de aprendizaje increíbles.

Guías por un día

Las visitas escolares al Museo de Navarra son habituales. Pero pensaron que, además de la teatralización o el taller, sería interesante que los más pequeños ejercieran de cicerones para sus familias. Así que entregan a cada alumno una invitación extensiva a sus allegados y ponen a su disposición el recurso didáctico “Guía por un día”. El niño, ilusionado, se cuelga su acreditación y se convierte en protagonista absoluto. “Abuelo, ¿cómo se llaman las piedras pequeñas con las que se hace un mosaico?”, “Mamá, ¿qué trucos usa el pintor para que sepamos cuál es la escena más importante?"...

navarra

Durante el recorrido, con un material específico con un formato de tableta electrónica, les descubre el “top five” del museo, las cinco piezas más singulares. Mediante textos breves e información gráfica que estimulan la observación, les muestra las claves para disfrutar de los secretos e historias que se esconden en un mosaico, un capitel o una pintura.

Una anécdota. El Día del Padre tuvieron una avalancha de visitas. Muchos niños pensaron que podía ser un regalo estupendo. ¿No es genial?

Y cierro artículo con un recordatorio. El próximo 18 de mayo es el Día Internacional de los Museos. ¿Se os ocurre algo que hacer con los niños?

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Palabras clave de este post: arte, museos, actividades

Ana Domínguez Vizcay

Periodista de formación y postgrado en Marketing Digital. Hace más de una década que me muevo en el ámbito de la comunicación corporativa y el marketing editorial y he podido disfrutar de algunas experiencias como editora. Me seduce el universo de la literatura infantil, sus fondos y sus formas. Compartir un cuento con mis hijos cada noche es la guinda que me endulza el día

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