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Neuroeducación para padres

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Neuroeducación para padres

Por Nora Rodríguez

Los límites son necesarios para la construcción de la personalidad, para guiar las emociones y para el cerebro.

La buena gestión de los límites

Cuando le dices a tu hijo que no puede hacer algo determinado piensa si realmente es algo malo para él o si se lo dices por comodidad propia. Si se trata de una prohibición necesaria, no te contradigas, ya que esto suele confundirlo. Para el pequeño tu actitud será más clara y entenderá mejor los límites que le estás marcando si no accedes a sus peticiones para ceder. Un No bien usado es:

  • Cuando está en peligro su seguridad física o emocional.
  • Cuando puede hacerle daño a otras personas o se comporta de un modo irrespetuoso.
  • Cuando ves que no está preparado para asimilar las consecuencias de su conducta.
  • Cuando no puede controlar por sí mismo un berrinche e intenta hacer lo que quiere a toda costa.

Como puedes comprobar, son muy pocas realmente las cosas por las que les puedes decir No con fundamentos. El resto podrían fácilmente sustituirse con enseñanzas y mucha paciencia.

El mal uso del No

Cuando hay demasiados y la mayoría resultan innecesarios. Por ejemplo cuando les impedimos que no se tiren al suelo para que no se ensucien, no toquen la comida con la mano, o no le permitimos que jueguen con tierra, no los estamos protegiendo de nada y sí inhibiéndolos en su deseo de explorar. Del mismo modo, cuando no quieren dormir y nos imponemos dejándolos solos en su habitación y llorando, les estamos transmitiendo que nuestro No a veces va acompañado de abandono. Sin duda, con todos estos métodos se consiguen las conductas que buscamos pero no les ayudan a crecer sintiéndose bien ni les enseñan a completar satisfactoriamente la etapa del a los tres años, ya que sólo sirven para que controlemos la situación y no para que ellos se sientan mejor. Un No mal usado es:

  • Cuando le niegas a tu hijo la posibilidad de ser él mismo.
  • Cuando lo haces para decidir por él.
  • Cuando no le permites elegir con libertad sus actividades.
  • Cuando lo único que buscas es sobre-protegerlo.
  • Cuando buscas que se comporte como un niño mayor.
  • Cuando no tienes argumentos sólidos y lo haces por rutina.
  • Cuando le impides que descargue tensiones mediante la actividad física.
Utiliza el sentido del humor

El sentido del humor de tu hijo no siempre es igual al tuyo, como tampoco un No de tu hijo es igual al que tú le dices a él. De hecho, como su negación no es en absoluto solemne y no siempre significa una negación taxativa, usar el sentido del humor para que aprenda a decir Sí en lugar de No es realmente eficaz. A él le hacen reír las acciones más que las historias. Si un muñeco está en el borde de la mesa y, después de empujarlo suavemente, cae al suelo, esto para él es divertido ¡y lo podrá repetir hasta el cansancio! Lo mismo que si no quiere que tú le pongas los calcetines, jugar unos instantes haciendo como que se caen o ponértelos en la mano como si fueran un títere puede permitirte acabar de vestirle sin problemas. Y lo mismo cuando se niega que le des de comer, lo bañes o lo ayudes en alguna actividad. Darle la vuelta y reírse juntos distiende el ambiente y crea vínculos entre vosotros.

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Palabras clave de este post: neuroeducación, límites, emociones

Nora Rodríguez

Nora Rodríguez  ·  Happy Schools Institute

Escritora, ensayista y pedagoga, así como pionera en el estudio de la violencia escolar en España y un referente mundial en innovación pedagógica. Durante más de veinte años ha impartido conferencias y formación sobre educación a profesores y directivos de diversas universidades, y a padres en organismos internacionales.

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abi

hermoso libro soy de mexico y lo adquiri porque para mi es una buena herramienta para educar a mi hijo con dificit de atención de verdad para mi de todos los q he leído es el mejor