Blog by Boolino

Mucho más que cuentos infantiles

Boolino es más que una web de cuentos infantiles y novela juvenil. Encuentra en nuestro blog consejos de lectura.

El bosque en los cuentos infantiles

Valores y emociones  · 

El bosque en los cuentos infantiles

Muchos cuentos infantiles suceden en el bosque. Este espacio puede ser un lugar de libertad y felicidad, pero también misterioso, en el que acechan peligros desconocidos. Aquí también habitan seres mágicos, como hadas y duendes, donde tienen su propio mundo. Salvaje, de la editorial Libros del Zorro Rojo, y El niño raíz, de la editorial Lóguez, son dos álbumes ilustrados que tienen el bosque como escenario.

El bosque es un escenario recurrente en los cuentos infantiles: no son pocas las historias que están situadas en él, que es el espacio de los animales y, también, de muchos seres fantásticos. El bosque puede ser un lugar de libertad, donde, en ocasiones, se producen situaciones que están fuera del control de los seres humanos. Asimismo puede ser un lugar de paso que debe atravesarse para llegar de un punto a otro y un emplazamiento donde hallar provisiones, pero también es un espacio extraño e inabarcable en el que se dan extrañas situaciones y acechan peligros desconocidos. Salvaje, de la editorial Libros del Zorro Rojo, y El niño raíz, el nuevo álbum ilustrado de la premiada Kitty Crowther que ha publicado recientemente la editorial Lóguez, son dos cuentos infantiles que acontecen precisamente en el bosque. Aunque comparten un mismo escenario, son espacios muy diferentes que sus protagonistas viven y perciben de un modo completamente distinto. 

Salvaje es la historia de una niña que, como el Mogwly de Rudyard Kipling o el Tarzán de Edgar Rice Burroughs, es abandonada en el bosque. La niña es criada y educada por los diferentes animales, que le enseñan a hablar, a comer y a jugar. Pero esta formación dista mucho de la que habría recibido si se hubiera criado entre humanos. De hecho, el conflicto nace cuando la niña es hallada en el bosque por una pareja de excursionistas que deciden "rescatarla" y llevarla a la ciudad. La pequeña va a parar a la casa de un psiquiatra que quiere educarla, civilizarla. Pero ésta no será una tarea sencilla: la niña no comprende nada de lo que intentan enseñarle, es más, considera que la forma en la que le están exigiendo vivir no es la acertada, porque todos esos seres se comportan de forma extraña e incorrecta. Un día, la pequeña no aguanta más y, después de destrozar la casa, huye rauda al bosque, a reencontrarse con sus queridos animales.

Para la pequeña protagonista, el bosque es su lugar, es el espacio en el que ella es feliz, rodeada de árboles y flores y conviviendo (correctamente) con los animales. El bosque aquí es un lugar de libertad y de felicidad, en contraposición con la ciudad, con la civilización, el espacio de los humanos al que ella, en principio, debería pertenecer. Emily Hughes crea un bosque exuberante, con inmensos árboles y ríos caudalosos. Un espacio hermoso que acoge a la niña, donde ella realmente se siente feliz.

En El niño raíz, en cambio, el bosque juega un papel muy diferente. Este lugar se despliega como un espacio extraño, alejado de cualquier núcleo urbano y fuera del alcance de los habitantes de esas zonas. Y allí es donde habita Leslie, la protagonista de esta historia. Nadie osa entrar en ese bosque, en el que ella vive aislada y protegida con su escopeta. Leslie parece haber huido, rechazando todo contacto humano y optando por vivir en soledad. Así, el bosque aquí aparece, primero, como el espacio de lo desconocido del que los habitantes de la zona prefieren mantenerse alejados. Por esa razón, para Leslie éste se convierte en un lugar donde establecerse, en el que queda protegida por ese halo de misterio que cae sobre él.

Pero este bosque aún es más grande y profundo, con zonas desconocidas incluso para Leslie. Siguiendo la pista de un zorro, Leslie se adentra en una inhóspita región y encuentra la entrada de un extraño espacio poblado por hadas, duendes y otros seres mágicos, como el niño raíz. Leslie encuentra a este pequeño ser, que vive bajo tierra, llorando desconsoladamente porque ha perdido a su familia. Y le hace una propuesta que acabará cambiando su vida: le ofrece vivir en su casa, hasta que se reencuentre con sus padres. Con el niño raíz, Leslie aprenderá de nuevo a relacionarse, a convivir, y a mostrar sus sentimientos. Por eso, cuando un tiempo después el pequeño Raíz vuelve a reunirse con sus padres, Leslie decide abandonar su aislada casa y trasladarse de nuevo al pueblo. Parece estar preparada para volver a relacionarse con sus semejantes, para abandonar esa soledad que se había impuesto y que había encontrado en el bosque.

La pequeña niña salvaje y Leslie viven en el bosque, pero tienen una experiencia y una percepción muy diferentes de él. Para la primera, el bosque es su hogar, el lugar en el que ha crecido y en el que convive con los animales, los seres con los que quiere vivir, con los que realmente siente cercanía y comprensión. Y esta sensación toma más fuerza después de convivir durante un tiempo con los humanos y en sus espacios, a los que, en principio, ella debería pertenecer. Por eso la pequeña huye, vuela hacia el bosque, su casa, el lugar en el que es realmente libre y feliz. El bosque también ha acogido a Leslie, cuando buscaba alejarse de su semejantes, aunque para ella no supone un espacio de felicidad: si la pequeña protagonista de Salvaje vive entre los árboles mezclándose con los animales, Leslie vive completamente aislada, sin tener contacto con nada ni nadie, hasta que conoce a Raíz, un extraño ser que ha encontrado en un espacio mágico, allí en el bosque, del que desconocía su existencia. Para Leslie, el bosque no es especialmente un lugar de felicidad y libertad, como para la pequeña salvaje. Es más, cuando recupera la alegría y vuelve a aprender a convivir gracias a Raíz, abandona el bosque y se dirige al encuentro de los humanos, de los que son como ella. El bosque es un espacio con multitud de sentidos y significados en los cuentos infantiles, y Salvaje El niño raíz son dos álbumes ilustrados que nos muestran algunos de los matices de este escenario.   

También te puede interesar:

Palabras clave de este post: Bosque, libertad, magia, Lóguez, Libros del Zorro Rojo

Comentar post